Hay personas que son de montaña y personas que no lo son. Yo no sé si soy 100% de montaña, pero definitivamente disfruto de escaparme a las alturas. No hay quién me detenga cuando aparece la oportunidad de ir al Cusco (al Valle del Urubamba) o a Ancash (Huaripampa), aunque sea solo por un fin de semana. De todas las montañas que hay en la sierra peruana, estas son a las que voy con la total seguridad de que voy a pasarla demasiado bien. Aire fresco, cielo azul en el día y estrellado en las noches, naturaleza, frío pero bien abrigada, libros y vinos, muchos vinos. Claro que puedo hacer hikings entre otras actividades, pero nada se compara con un buen atardecer en alguna terraza leyendo un libro o escuchando buena música o ya pues, conversando con amigos. Sin embargo, después de tres o cuatro días en la sierra, extraño la ciudad. Extraño el tráfico, el café de por mi casa, salir por la noche a algún restaurant, caminar por las calles, el teatro, el cine, los bares y el mar. Extrañ...
Comments
Post a Comment