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Showing posts with the label Inspiración

Quién soy? De dónde vengo? A dónde voy?

Hay personas que básicamente nacieron sabiendo qué es lo que quieren ser de grandes. Por su puesto, son personas con una consistencia envidiable y a las que se les chorrea la vocación. Conozco a varios, pero el que no deja de sorprenderme es mi amigo Fisher. Desde que existe en mi vida (primeros años de universidad) él la tenía clarísima, sería director de teatro y ademas sería el mejor. Bueno pues, qué creen que es él hoy? El mejor director de teatro del Perú. Punto. Hace no mucho fuimos a almorzar junto con una gran amiga que tenemos en común. Una juntada que solía ser recurrente y que estoy segura lo será de nuevo. Estábamos conversando, quejándonos de la vida, soñando, ya saben, clásica conversa de amigos de toda la vida y de pronto llegamos a la siguiente pregunta: qué sería si pudiera volver a empezar? Creo que ya estábamos en el postre, azucar a la vena, así que la pregunta nos pegó con fuerza. Yo por supuesto, entré en mi clásico loop de sueños no cumplidos mezclados con la ...

Las mejores ideas se me ocurren en la ducha

No soy una persona de rutinas. Normalmente me despierto, camino al baño, hago pila y hasta ahí llega mi rutina. Hay personas que saben exactamente cuánto tiempo les toma estar listos por las mañanas al punto que cualquier cambio de rutina puede causarles problemas. Siempre me acuerdo de una amiga que era tan maniática que su rutina continuaba en el carro antes de salir al trabajo: ni bien se sienta en el asiento acomoda la cartera en el lado del copiloto, enlaza el asa en la palanca de cambios, saca sus lentes de sol y se los pone en el pelo detrás de las orejas, saca el celular, lo pone en silencio y lo enchufa al cargador, prende el carro, prende las luces, prende el aire acondicionado, selecciona la radio de la mañana, acomoda el espejo retrovisor, aprieta el botón del garaje, se acomoda los lentes en la nariz, empieza a retroceder y recién después de todo esto voltea y te habla. Además la cara de concentración es tal que me hace dudar si mi forma de prender el carro si quiera e...

Chica con lista de pendientes

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Durante casi toda la época escolar, mi lista de pendientes incluía temas como: aprender a tocar guitarra y violín, aprender 1 o 2 idiomas, aprender a cocinar, aprender a tomar fotos, viajar a Bangladesh, hacer deporte todos los días, escribir un libro, ir al dentista, dermatólogo, ginecólogo y varios otros "ólogos", leer un libro por mes... entre otros varios pendientes casi siempre incumplibles en el corto plazo. A estos, le sumaba las tareas semanales y los proyectos mensuales del colegio, junto con algún otro quehacer para las siguientes vacaciones. Y domingo tras domingo, al revisar mi agenda para la siguiente semana, arrastraba con angustia los mismos pendientes. Como si no escribirlos significara darme por vencida, arriesgarme a que no se cumplieran. Casi que mi futuro dependía de no dejarlos ir. Y claro, a los 15 años, vivía angustiada. Angustiada! Por esas épocas tuve mi primer encuentro con un psicologoterapeutaayudasocial. No era sicóloga exactamente, había ...

¿Qué es lo peor que puede pasar?

Un poco antes de terminar el pre grado en Antropología, decidí meterme a un cursito de pintura abstracta en un taller cerca de mi casa. Las clases eran dos días a la semana por las mañanas y como era de esperarse, todas las participantes eran amas de casa cincuentonas. Pero yo lo disfrutaba, no sólo por las horas de pintura, si no también por la oportunidad de desconectarme de los cursos de la universidad y de la presión de estar a punto de graduarme. Más o menos a la mitad del curso empezamos a pintar en lienzos lo que habíamos estado aprendiendo y practicando las primeras semanas. Fue entonces cuando me enfrenté por primera a un miedo que después se me haría bastante familiar. Había pasado ya cuatro sesiones y yo seguía pegada en el primer lienzo. Obsesionada con el detalle y la perfección, avanzaba a paso de tortuga mi cuadro. Perdía minutos mirando el lienzo, decidiendo y mezclando los colores... y cada vez que me disponía a agarrar un pincel me invadía una suerte de angustia y ...